Dígame cuánta verdad hay
La tensión entre literatura y vida logra un magistral equilibrio, evitando así que la existencia y el tedio lleguen a ser abrumadores
Pienso en aquella extraña fantasía de los escritores de ir en busca de experiencias que les parecieran más intensas que las de la literatura. Algunos seguro que llegaron a creer que la muerte de la escritura les daría acceso a lo estrictamente real. Y, aunque siempre quise que me explicaran qué nos perdemos de la vida cuando escribimos, jamás he pedido esas explicaciones, porque sé que discreparíamos a la hora de matizar la definición de experiencia, y más en un mundo como el actual, tan sórdido, tan idiota, tan literalmente bestial.
Fuente original: https://elpais.com/cultura/2026-08-25/digame-cuanta-verdad-hay.html