Chanquete no ha muerto
El marinero enfrentó a millones de criaturas al vacío de la ausencia eterna cuando no existían filtros parentales de esos
Estaba convencida de que había llorado por Chanquete en verano. Con la misma vergüenza con la que me sorbía en silencio los mocos ante las desventuras de Heidi, procurando que no me viera nadie, mucho menos mis primos mayores, estúpidos, que hacían escarnio con mi llantina y me enrabietaban a tal punto que me proporcionaban la mejor excusa para berrear libre con la cara contra el skay rojo del tresillo. Mi madre les reñía: “¡Dejad en paz a la muchacha y largaros a la calle, qué sinapismo!”. Sí, mi madre decía aquello de “quitaros de mi presencia que me estáis martirizando” mucho antes de que existiera Rosalía.
Fuente original: https://elpais.com/television/2026-08-24/chanquete-no-ha-muerto.html