El mercado mexicano de streaming llegó a un empate técnico entre tres gigantes globales. Aunque Netflix conserva una ligera ventaja, Disney+ y Prime Video se mueven a una distancia tan corta que cualquier variación trimestral puede alterar el orden. En paralelo, Apple TV+ crece sin hacer ruido, cultivando una identidad premium que lo mantiene al margen de la guerra por volumen. De acuerdo con el reporte de JustView, en México las tres plataformas de streaming tienen una cuota de mercado cercana a 20%, distribuido de la siguiente manera. Netflix (20%), Disney+ (19%) y Prime Video (18%).
Por otro lado, datos recientes de Nielsen apuntan a que YouTube es el servicio que más tiempo de pantalla acumula, superando individualmente a cualquier plataforma de streaming por suscripción. La métrica crítica ya no es cuántos usuarios se suman cada trimestre, sino cuántos permanecen y cuánto tiempo pasan dentro de la plataforma. La retención se ha convertido en el nuevo crecimiento. Durante años, el plan fue invertir miles de millones en producción original y expandirse geográficamente. Hoy, ese enfoque muestra rendimientos decrecientes. El usuario promedio tiene más series de las que puede ver y menos paciencia para buscarlas. Ahí es donde entra la IA generativa, no como una promesa futurista, sino como una herramienta defensiva. Las plataformas la están incorporando para mejorar sistemas de recomendación, personalizar portadas, generar resúmenes automáticos y, en algunos casos, facilitar la localización y el doblaje. El objetivo es, de acuerdo con Marisa Jones, analista senior de eMarketer, reducir el esfuerzo que implica encontrar algo atractivo y aumentar la probabilidad de que el usuario se quede. “Sin embargo, la IA por sí sola no resuelve el problema estructural. Las plataformas siguen operando, en gran medida, como jardines cerrados”, precisa Jones. YouTube, en cambio, funciona como una plaza pública digital donde convergen entretenimiento, comunidad y transmisión en vivo. Además, los eventos en vivo y el contenido generado por usuarios concentran una proporción creciente del tiempo de consumo.
Disney ha entendido parte de esta lógica al integrar deportes en vivo dentro de Disney+, especialmente a través de ESPN. La estrategia no solo añade valor al catálogo, sino que introduce hábitos de consumo más recurrentes y menos dependientes de estrenos. Apple TV+, por su lado, apuesta por pocos títulos de alto perfil y una producción cuidada, buscando posicionarse como sinónimo de calidad más que de cantidad. Desde una perspectiva financiera, este viraje tiene implicaciones profundas, pues los inversionistas exigen rentabilidad, disciplina en costos y narrativas creíbles de crecimiento. En un mercado como el mexicano, con alta sensibilidad al precio y una competencia feroz, cada punto porcentual de participación es valioso. El streaming ha dejado de ser una carrera de velocidad y es una prueba de resistencia. Y, como en toda carrera de fondo, ganar no depende solo de correr más rápido, sino de saber dosificar energía, adaptarse al terreno y aceptar que las reglas del juego han cambiado.
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