
La corrida de Santiago Domecq, bien presentada y armada, tuvo cuatro toros más que potables, y dos, quinto y sexto, deslucidos. Aquellos cuatro fueron ideales para el toreo moderno, nobles, dejando estar en todo momento y sin oponerse a cuanto hacían o querían hacer los toreros. Pero también fue una corrida de decepción, porque se esperaba un lote más encastado como ha sido costumbre última. Varios de ellos fueron recibidos con aplausos al aparecer en el ruedo.
Santiago Domecq / Perera, Hernández, Pérez
Toros de Santiago Domecq, el cuarto lidiado como sobrero al ser devuelto el titular, bien presentados y bien armados. Quinto y sexto, deslucidos; los demás, nobles y cómodos de torear.
Miguel Ángel Perera: pinchazo bajo, media baja, descabello, -aviso- y otro descabello (silencio); pinchazo muy bajo -aviso- y estocada también baja (saludos).
Víctor Hernández: estocada tendida, pasada y atravesada (vuelta al ruedo); pinchazo y cinco descabellos (silencio).
Marco Pérez: estocada pasada -aviso- (oreja con petición de la segunda); estocada sin puntilla (oreja). Salió a hombros por la puerta grande.
Plaza de toros de Valencia. Séptimo festejo de Fallas. 17 de marzo. Algo más de media entrada (6.001 espectadores según la empresa). El banderillero José Antonio Prestel fue asistido en la enfermería de una herida en el labio superior que penetra en la cavidad bucal, de pronóstico reservado.