La descalificación de la selección nacional de Senegal en favor de Marruecos, que en enero cayó derrotada en Rabat en la final de la Copa de África, amenaza con desatar una guerra del fútbol africano. Los Leones del Atlas, como se reconoce al equipo marroquí, fueron proclamados vencedores en la noche del martes por la Confederación Africana de Fútbol (CAF) al quedar desposeídos de su título los Leones de Teranga, como se apoda al combinado senegalés. El comité de apelación del órgano que rige el fútbol en el continente consideró que el equipo de Senegal “no compareció” durante el encuentro tras abandonar el campo en señal de protesta por un penalti señalado por derribo al hispano-marroquí Brahim Díaz en el tiempo de descuento.

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