Cuando terminó el entrenamiento del Barcelona, el último antes de recibir este miércoles al Newcastle en el duelo de vuelta de los octavos de final de la Champions (18:45, Movistar; 1-1 en la ida), Joan Laporta se presentó en el campo Tito Vilanova. Según uno de los presentes, el presidente arengó a la plantilla, abrazó a cada jugador e incluso se animó a versionar el baile con el que celebró su victoria en las elecciones del pasado domingo. “Nos ha venido a visitar y le hemos dado la enhorabuena. Nos recordó que seamos nosotros mismos y que estamos a un nivel espectacular”, contó minutos después Pau Cubarsí en la sala de prensa. No era la primera vez que los jugadores de Hansi Flick mostraban su complicidad con el presidente: el día de los comicios, un grupo de futbolistas, entre ellos el central, se abrazó y cantó con Laporta tras votar. “Cada uno tiene la libertad de expresarse como desee”, subrayó el catalán.
Gerard Martín y Cubarsí: la sociedad que nadie esperaba en el Barça
El lateral reconvertido en central potencia a su pareja en el eje de la defensa del equipo de Flick