Ser fit está de moda y las marcas de tecnología impulsaron verticales en wearables que se especializan en la relación que tienen los usuarios con su bienestar físico y mental. Fitbit, que desde 2021 pertenece a Google, ya no está vendiendo solo un dispositivo que cuenta pasos, sino que quiere crear una relación cotidiana con la salud. La compañía expandió su “personal health coach” a 37 países y 32 idiomas, entre ellos México y el español latinoamericano, y además lo abrió tanto para usuarios gratuitos como de Premium en iOS y Android.
La actualización también incorpora VO2 Max a la experiencia, una señal de que Google quiere que la conversación con el usuario no se quede en consejos genéricos, sino que se alimente de métricas concretas sobre rendimiento y condición física. Cuando la empresa de Mountain View materializó la compra, describió a la firma como una pionera con más de 29 millones de usuarios activos y prometió que la combinación entre la tecnología de Fitbit y la IA, el software y el hardware de Google impulsaría una nueva etapa en wearables y bienestar. Este coach sirve como entrenador físico, guía de sueño y asesor de bienestar, todo en uno, construido con Gemini. En la versión inicial, lanzada en octubre de 2025 para usuarios elegibles de Fitbit Premium en Estados Unidos, la experiencia arrancaba con una conversación de entre cinco y diez minutos para entender metas y motivaciones, y luego organizaba la información en pestañas de actividad, sueño, salud y diálogo con el asistente. Pero ese movimiento ocurre en un mercado que ya entendió que el hardware, por sí solo, empieza a alcanzar un techo. Omdia reportó que el mercado global de bandas de ejercicio creció 13% en el primer trimestre de 2025 hasta 46.6 millones de unidades y advirtió que, con la rentabilidad del hardware bajo presión, la competencia se desplaza desde el dispositivo hacia el ecosistema.
En ese tablero, Xiaomi recuperó el liderazgo trimestral con 8.7 millones de envíos, Apple quedó en segundo lugar con 7.6 millones, Huawei en tercero con 7.1 millones, Samsung en cuarto con 4.9 millones y Garmin en quinto con 1.8 millones. Que Fitbit no aparezca en ese grupo no prueba por sí mismo un desplome, pero sí es una señal indirecta de hasta qué punto la marca perdió centralidad en la conversación global de wearables. Cada uno de esos competidores, además, ya está armando su propio muro de contención alrededor del usuario. Apple es uno de los referentes del segmento premium y del valor de ecosistema, ya que en su cuarto trimestre fiscal de 2025 reportó ingresos por 102,500 millones de dólares en sus servicios. IDC indicó que Huawei en el primer trimestre de 2025 subió al primer lugar del mercado mundial de dispositivos de muñeca, impulsada por la sinergia de HarmonyOS y la integración entre aparatos. Omdia, por su parte, le atribuyó 7.1 millones de envíos en el trimestre, un crecimiento de 36%, y destacó la expansión global de Huawei Health como parte de una estrategia de ecosistema cerrada. Xiaomi juega otro partido, pero no uno menos peligroso para Fitbit. Omdia dijo que la compañía volvió al primer sitio trimestral gracias a una cartera amplia y mejor integración vía HyperOS. Por su parte, la consultora estimó que los envíos de wearables de Samsung crecieron 74% en el primer trimestre de 2025 hasta 4.9 millones de unidades, gracias a una estrategia dual de venta de productos masivos para ampliar base en mercados emergentes y smartwatches para sostener el posicionamiento premium en mercados desarrollados.
]]>