“El Rayo Vallecano siempre que juega derrocha valentía, coraje y nobleza”, comienza el himno del club. La valentía y el coraje, acompañados de sufrimiento, fueron los encargados de aparecer en Vallecas cuando el conjunto rayista encajó el gol de Ndiaye que le ponía contra las cuerdas en la eliminatoria. La comunión de jugadores y afición empujaron con fuerza para agarrar los cuartos de final. El Rayo cayó 0-1, sí, pero el 1-3 de la ida hace que Vallecas viva otra eliminatoria europea. Su rival será el AEK de Atenas, que también cayó por 0-2 en su partido ante el Celje, pero el contundente 0-4 de la ida les aseguró el pase.

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