El empate ante el Newcastle dejó al Barcelona exhausto. Por eso, ante el Sevilla, Hansi Flick optó por dejar en el banquillo a dos de sus tres mejores futbolistas: Pedri y Lamine Yamal. Jugó, en cambio, Raphinha. Según explicaban desde el cuerpo técnico, aunque el brasileño no estaba en la mejor forma física, necesitaba en cualquier caso coger ritmo de partidos. Raphinha comenzó su puesta a punto con un triplete contra el conjunto andaluz; terminó de sellar su recuperación con un duelo estelar frente al Newcastle: participó en seis de los siete goles del Barcelona. “Salgo bastante contento, pero sin mis compañeros nada de esto sería posible. Intento hacer lo mejor para el equipo”, comentó Raphinha tras sus dos goles y dos asistencias.

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