El Gobierno federal, junto con asociaciones y diversas empresas, principalmente de origen chino, impulsan la adopción de vehículos eléctricos en México como parte de la transición energética. Sin embargo, pese a sus ventajas, como la eliminación del uso de combustibles fósiles, un menor costo de recarga frente a la gasolina, la ausencia de emisiones y su funcionamiento silencioso, aún persisten retos en el país que dificultan su adopción masiva.

Karla Cedano, jefa del Instituto de Energías Renovables de la UNAM, señaló las dualidades del uso de vehículos eléctricos. Por un lado, este tipo de unidades no genera emisiones directas, lo que representa un incentivo ambiental; sin embargo, por otro, aún no existe un mercado consolidado ni suficiente mano de obra especializada para atender a los usuarios en cualquier lugar en caso de fallas, como ocurre con los vehículos de combustión interna. "Tenemos que trabajar en articulación, en la tecnología, pero también en el talento mexicano y la academia está para eso”, comentó la académica durante su participación en el Foro de Electromovilidad, organizado por el Senado de la República, Walter Julián Ángel Jiménez, secretario de desarrollo energético de Tamaulipas, dijo que desde la parte regulatoria ya existen unas disposiciones administrativas de carácter general para el desarrollo de corredores de carga en el país que permitan una movilidad de eléctricos en mayores distancias y destinos. “Ya tenemos estaciones de carga pública en México; además, la regulación que existe en materia de electromovilidad permite generar una contraprestación por el uso de los cargadores. Lo que antes era más difícil, hoy podría funcionar como negocio, pero todo depende de la política pública que tiene que colocar la Secretaría de Energía para que todos nos alineemos, porque si las cambiamos cada que cambia la administración, justo caemos en la incertidumbre jurídica”, advirtió durante su participación.

Apuesta mexicana Pese a los retos, el Gobierno mexicano mantiene sus planes de lanzar próximamente su propio vehículo eléctrico llamado Olinia, el cual tendrá tres diferentes modelos, según las necesidades, y de las cuales se espera que dos sean presentados en el mes de junio. “Vamos a presentar nuestro prototipo en junio, tanto de vehículo de pasajeros como del vehículo de carga de última milla, y la idea es poder empezar a venderlo en el segundo trimestre o el primer trimestre del 2027”, explicó Roberto Capuano Tripp, director y coordinador del proyecto Olinia. Incluso, reconoce que es una buena oportunidad de negocio y eso es lo que ha propiciado que empresas de origen chino se establezcan en México y que suministran distintas unidades que van desde vehículos personales hasta autobuses. “El problema no es falta de intención o de deseo. Si nos enfocamos en hablar de la recarga, aunque se pongan un ‘chorro’ de cargadores en el país y no hay coches eléctricos, ¿quién los utiliza? Nadie. Incluso si CFE pusiera esa infraestructura de carga a fondo perdido, sería difícilmente interesante”, señaló. “Pero si nos enfocamos en la recarga, y no hay autos que los utilicen, pues difícilmente será interesante transicionar a ese negocio si no hay demanda. Nuestra intención es que en vez de esperar a que un vehículo de cierta empresa, fabricado en México, nos lo vendan sin que esté hecho a nuestras necesidades, nosotros estamos optando por la innovación nacional, por un auto diseñado para lo que necesitamos, y por eso tiene un gran mercado en México e incluso en Latinoamérica”, explicó Capuaano. Finalmente, una de las innovaciones que se contemplan en dicho auto mexicano es que pueda existir un modelo de baterías intercambiables que facilite, aún más, su uso.

]]>