No debe resultar fácil sobreponerse a un mazazo como el que recibieron los San Antonio Spurs el pasado miércoles. El equipo liderado por el colosal Victor Wembanyama ganaba al descanso por 29 puntos de diferencia a los New York Knicks en el cuarto partido de la serie de las finales de la NBA. Todo parecía hecho para que los del sur de Texas igualaran las series 2-2 y recuperaran el factor cancha en una ronda final que pasará a la historia por la igualdad entre las dos franquicias. Pero el deporte a veces es caprichoso y depara sorprendentes giros de guion. Un desfallecimiento ofensivo de los Spurs en la segunda mitad dio alas a los neoyorquinos, que lograron una histórica remontada en el último segundo, con un increíble palmeo del alero OG Anunoby, que desató la locura en el Madison Square Garden.
Wembanyama no se rinde: “Todo el mundo sabe que lo vamos a conseguir”
San Antonio recibe este sábado a los Knicks en un partido que puede resultar decisivo. Si gana el equipo de Nueva York se convertirá en campeón de la NBA después de 53 años