Nadie sabe muy bien qué tiene Ted Lasso para que, con tan poco, guste tanto. La verdad es que no lo sabe ni el propio Ted Lasso. Ante la pregunta, su creador, protagonista, guionista y productor, Jason Sudeikis, se echa la mano a la barbilla, ladea la cabeza y suelta un largo “mmmm...”. ¿Será, quizá, que la ficción sobre un bonachón entrenador de fútbol de la América profunda, que aterriza en Londres desde Kansas City odiando el té y se convierte en un tipo querido en todo el Reino Unido con sus lecciones de compañerismo, simplemente saca lo mejor de nosotros porque vemos en él y en los suyos a gente buena? ¿Y que esa gente, quizá no perfecta, no es tan fácil de encontrar, ni en la ficción ni en la realidad? Y ese “mmmm” de duda se transforma en uno de reconocimiento.

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