
A las siete de la tarde, hora del comienzo de la corrida, lucía un sol de justicia y se notaba un intenso calor en el ambiente; y así fue hasta la lidia del tercer toro, cuando unas nubes negras aparecieron en el horizonte, encapotaron el cielo y fueron las teloneras de truenos y relámpagos. Tomó Talavante la muleta para la faena al cuarto, y las primeras gotas dieron paso a una lluvia cada vez más intensa que, en muy pocos minutos, se convirtió en una tromba de agua impresionante. El personal había venido sin paraguas e, irremediablemente, se produjo la desbandada general de los tendidos, al tiempo que el torero extremeño trataba a duras penas de aprovechar la noble y bondadosa embestida de su oponente con escaso eco por razones obvias.
Del Río / Talavante, Roca, Hernández
Toros de Victoriano del Río, muy bien presentados y astifinos, cumplidores en varas, nobles, con clase y escaso fuelle en el tercio final; inválido el primero.
Alejandro Talavante: casi entera (silencio); tres pinchazos, bajonazo, dos descabellos -aviso- y un descabello (ovación).
Roca Rey: estocada caída -aviso- (ovación); pinchazo -aviso- pinchazo y estocada caída (ovación).
Víctor Hernández: media tendida y trasera -aviso y segundo aviso- (palmas); estocada tendida y atravesada -aviso- (ovación).
Plaza de toros de Las Ventas. 14 de junio. Corrida de la Beneficencia. Lleno de "no hay billetes" (22.964 espectadores, según la empresa).