La nueva apuesta de Ticketmaster para cerrar espacios a la reventa está en su boleto digital, que si bien sigue sin tener la opción de reventa legal, tiene nuevas herramientas. Dentro de las novedades está Ticket Delay , un candado digital que retrasa la aparición del código de acceso y que busca frenar una de las prácticas más comunes del mercado: revender.
Alejandro Ordaz, director de marketing de Ticketmaster, señaló que esta función forma parte de un rediseño más amplio del boleto digital, que también bloquea capturas de pantalla, añade elementos visuales en movimiento y se apoya en un código dinámico para el ingreso. Aunque el usuario puede ver que tiene el boleto, no puede ver todavía el código de barras utilizable para entrar. Ese código se libera hasta días, o incluso horas, antes del evento, según las reglas fijadas por el organizador. La firma explica que un “delivery delay” es justamente ese periodo entre la compra y el acceso efectivo al ticket, y que los organizadores lo usan para confirmar que los compradores respetaron los límites de compra y no utilizaron herramientas desleales para acaparar inventario. En la práctica, esto complica que un revendedor ofrezca una entrada “lista para usar” con demasiada anticipación, porque durante buena parte del proceso ni siquiera él puede mostrar el pase final que validará el acceso. Además este boleto incorpora un elemento animado para que el fan identifique que está viendo un ticket en vivo y no una imagen falsa, Ordaz también señaló que el acceso depende de un código dinámico que cambia y que sólo aparece cuando corresponde. La relevancia de esta función crece en un mercado donde el boleto ya dejó de ser, en su mayoría, un objeto físico.
Según los datos presentados por Ticketmaster, 80% de los boletos emitidos en 2025 en México fueron digitales, y desde el lanzamiento de SafeTix en 2023 la empresa ha escaneado más de 27 millones de boletos en el país. Aunque el boleto físico no desaparece, sí se vuelve marginal en comparación con el volumen móvil. Ticket Delay también debe leerse como una respuesta reputacional ante polémicas como la venta de boletos de BTS que incluso llegó a la mañanera y se habló sobre la regulación de las preventas de este tipo de eventos. Alrededor de este evento, Reuters reportó que había alrededor más de un millón de fans buscando entradas para tres fechas en México, mientras Profeco abrió un procedimiento y el Gobierno mexicano anunció nuevas reglas para transparentar la venta de boletos. Ticket Delay no elimina por sí mismo la reventa, pero sí sube el costo operativo y el riesgo para el revendedor informal. Si el código no está visible, si la captura no sirve y si el ticket sólo cobra vida cerca del evento, se vuelve más difícil vender “aire” o convencer a un comprador de que una imagen basta para garantizar entrada. La firma reconoció que aún falta una discusión de fondo que pasa también por la autoridad y por reglas comunes para toda la industria.
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