Cada semana, en apenas 30 minutos, los cineastas Dylan Redford y Harrison Fishman condensan en la serie documental Vecinos (en HBO Max) dos pequeños diarios de guerra. Son batallas de barrio que muestran, en varios rincones de Estados Unidos, situaciones (y personas) a menudo delirantes. A veces, el conflicto nace por un minúsculo trozo de césped o por una valla. O por algo todavía más pequeño, como el speedo de color amarillo fosforescente con el que un jubilado desea entrenar al aire libre. La disputa escala rápido y pronto aparecen armas de fuego, cámaras de seguridad y ciberacoso para protegerse y atacarse entre ellos.

Seguir leyendo