Hay algo intacto en esos ojos abiertos y esa mirada limpia que une al niño que debutó en la élite del baloncesto con 14 años y al hombre que sigue deslumbrando con 35. Ricky Rubio conserva la inteligencia para ver jugadas que otros no ven y la pasión por el juego que le ha hecho regresar esta temporada al deporte que ama después de un año parado. El base del Asisa Joventut acabó lanzado la fase regular de la Liga Endesa como el MVP de mayo, curiosamente el primer galardón de su carrera como el jugador más destacado de un mes, y vuela en las eliminatorias por el título. Ricky fulminó al Baskonia en el último partido de cuartos en Vitoria (88-96), con 23 puntos, cuatro asistencias y la mayor valoración del encuentro, y en el arranque de las semifinales contra el Valencia en el Roig Arena enlazó 22 puntos, 11 asistencias y de nuevo la mejor nota individual del encuentro. Solo el empuje final del conjunto naranja les permitió apuntarse el primer tanto de la serie por un punto (118-117) y en la prórroga de un partido magnífico. Este viernes (20.00, Dazn), segundo envite.

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