No he ganado el Premio Nobel de la Paz ni un Oscar de Hollywood. De haber ocurrido eso en mi vida, no se los regalaría a nadie. Pero si me viera obligado a ello —no sé qué diablos me puede llevar a un gesto así— pensaría hasta el desgaste de mis neuronas a quién. Otra cosa es dedicarlo: a mis hijas, a mi mujer, a mis padres, a Cantabria la bella, a España, al Racing de Santander, vale. Pero, regalar...
Regalar bien y regalar mal: la diferencia entre Sean Penn y María Corina Machado
El actor realizó un acto de dignidad entregándole a Zelenski uno de sus ‘oscars’ en Kiev, todo lo contrario a la humillación de la líder venezolana ante Trump