En noviembre de 2023, Imran Chaudhri y Bethany Bongiorno , entonces directores de la empresa Humane, lanzaron el AI Pin con la finalidad de acabar con los smartphones. El dispositivo no tenía pantallas, se controlaba por medio de voz y gestos, pero fue un fracaso. Vendieron 10,000 unidades y la gente que lo compró quería de regreso su dinero. Fue así como dos años después, la empresa fue adquirida por HP y desde esa posición, estas mentes creativas buscan cambiar la relación entre las personas y las computadoras.
De la caída del AI Pin al renacimiento con HP El AI Pin era un dispositivo que únicamente constaba de dos piezas. Por una parte, un elemento cuadrado casi tan grande como la palma de la mano de un adulto y una batería que se adhiere magnéticamente a la ropa para poder traerlo consigo todo el tiempo. AI Pin prometía ser el dispositivo que se encargaría de destronar el dominio de los teléfonos inteligentes, debido a sus integraciones de Inteligencia Artificial. Su labor principal era conectarse a modelos de IA por medio de un software llamado AI Mic, en cuyo desarrollo colaboraron empresas como OpenAI y Microsoft.Se lanzó al mercado por 699 dólares y vendió apenas 10,000 unidades. “¿Deberías comprarlo?”, cuestionó el editor general de The Verge, David Pierce, “De ninguna manera. El AI Pin es una idea interesante que está tan completamente inacabada y tan rota de tantas maneras aceptables que no puedo pensar en nadie a quien recomendaría gastar los 699 dólares por el dispositivo y la suscripción mensual de 24 dólares”. Fue así como en febrero de 2025, Humane vendió la compañía a HP por 116 millones de dólares y descontinuó el AI Pin. Su factor de forma no era el correcto y tampoco llegó en el momento correcto. Ahora, las gafas inteligentes buscan posicionarse como el gadget ideal para aprovechar la IA, pero aún no llegan a un nivel de masividad como para afirmar que sustituyen al smartphone. En ese sentido, la apuesta de HP es integrar la IA a un terreno conocido la mayoría: las computadoras.
IQ, la estrategia para llevar la IA a más computadoras Una de las ideas centrales de Humane era romper con los estándares actuales de la industria de telefonía móvil. “Comenzamos este viaje porque pensamos que era hora de hacer un cambio. La última era se ha estancado”, dijo Chaudhri en 2023 durante un encuentro con periodistas en la sede de Humane, en San Francisco. En HP, Chaudhri y Bongiorno lideran el proyecto IQ, una plataforma dentro de las computadoras de la firma que reúne funciones como las de ChatGPT, NotebookLM e incluso AirDrop para utilizar toda la IA dentro de la laptop que primordialmente emplea la información del usuario y no sale del dispositivo, a menos que así lo decida.HP IQ, explicó Chaudhri durante el HP Imagine de este año, es una capa de IA que reside directamente en el equipo (procesada localmente mediante un modelo de 20,000 millones de parámetros), por lo que los datos no necesitan viajar a la nube para ser procesados. Detrás de su diseño, mencionó, reside la idea de que las personas quieren utilizar la IA, sin embargo, la falta de gobernanza y seguridad para datos críticos en la nube se considera un obstáculo importante, además de que las personas trabajan en múltiples dispositivos (móviles, computadoras de escritorio y laptops). Con eso en mente, IQ busca ser un agregador de experiencias que sea útil y ligero, detalló Chaudhri, quien trabajó en Apple y fue responsable de la interfaz de desbloqueo del primer iPhone. Es decir, el propósito de IQ es dar una herramienta justo en el sitio donde los usuarios siguen trabajando y no que compita con él. Ante la pregunta de si IQ puede representar un competidor de otros chatbots, mencionó que Copilot, Claude o ChatGPT son herramientas sinérgicas junto a los dispositivos de HP, especialmente en entornos donde los trabajadores no pueden usar herramientas de nube por políticas de seguridad de datos. “La estrategia es construir una solución específica para ese segmento, obtener su retroalimentación y expandir IQ de manera reflexiva y con valor significativo”, comentó. Aunque el enfoque actual es multiplicar la productividad y la precisión, para Bongiorno la pretensión también es añadir una "capa humana" a la tecnología y cuidar a las personas en sus procesos de trabajo al reducir el estrés que genera la fricción de tareas como estructurar conversaciones o minutas, permitiendo al usuario sentirse orgulloso de su trabajo en menos tiempo. “Me siento una empleada diez veces más productiva gracias a estas herramientas", dijo Bongiorno. "Me siento mucho más feliz porque logré hacer algo en media hora que antes me llevaba muchas horas", concluyó en torno a lograr que la máquina haga el trabajo por el usuario.
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