Algunos acontecimientos deportivos trascienden al deporte. El Mundial es, sin duda, uno de ellos. Con él, algo cambia. Se nota en las calles, hay una energía distinta. El fútbol es el centro de todo. Las conversaciones pasan a ser monotema, los planes se adaptan y los horarios se ajustan. Pocas cosas en el universo tienen el poder de reunir a tanta gente con una ilusión compartida.
Lo extraordinario de un Mundial
Hay muchas formas de hacer historia en el fútbol, pero muy pocas comparables a la de intentar conquistar un Mundial. Porque la estrella que aparece sobre el escudo es mucho más que un símbolo: es el recuerdo permanente de algo extraordinario