Lluvia, viento y animales exóticos en las escapatorias. Semanas después de perder Phillip Island, quizás el más salvaje de todos los circuitos del calendario, un giro del destino hizo que una buena tormenta recibiera a los pilotos y sus máquinas en el reestreno de Goiânia en el Mundial de MotoGP. El arranque del GP de Brasil transcurrió con relativa normalidad, pero muchos dolores de cabeza, especialmente para la organización y los jefes de equipo.

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