El Mundial de Norteamérica 2026 ya rompe récords: más equipos, más partidos, más aficionados, más voluntarios y tres países anfitriones. Algunos riesgos derivados de las grandes concentraciones se reducen, pero la movilidad y la conectividad amplifican otros. Cuando hay eventos de tal magnitud, la atención suele centrarse en las enfermedades infecciosas. Sin embargo, existen amenazas menos visibles, aunque bien documentadas, que igual afectan a las personas, sobrecargan los sistemas de salud y alteran la vida social.
La otra cara sanitaria del Mundial
Cuando hay eventos de gran magnitud como esta Copa del Mundo, la atención suele centrarse en las enfermedades infecciosas, pero existen otras amenazas menos visibles