Las Vegas, Nevada. Al pensar en chips para computadora, las primeras empresas que llegan a la mente son AMD, Nvidia o Intel. Sin embargo, Qualcomm no quiere ser solo un observador de este sector y durante CES 2026 se demuestra que su estrategia apunta a nuevas industrias sin descobijar aquello que le da éxito. Tras décadas liderando el sector de los módems y procesadores para smartphones, la compañía da un salto estratégico hacia el mundo del cómputo personal, impulsada por la necesidad de una mayor capacidad de procesamiento y eficiencia energética. Ricardo Anaya, Product Manager de Qualcomm para Latam, señala que esta evolución no es accidental, sino una respuesta orgánica al crecimiento de las redes y la digitalización.
El directivo destaca que el punto de quiebre ocurrió en la transición de las redes 3G a 4G, cuando las aplicaciones comenzaron a exigir no solo velocidad, sino una complejidad operativa mayor. Esta transformación llevó a Qualcomm a entender que el ecosistema móvil y el de la computadora estaban destinados a cruzarse. "Sabíamos que era solo una cuestión de tiempo en el que el mundo de la computadora y el móvil se unieran. De hecho, lo que va a pasar es que van a trabajar de manera armónica entre los dos", afirma y en este sentido, la marca busca trasladar su experiencia en el balance entre consumo de energía y procesamiento al terreno de las PC. Durante CES 2026, la empresa presentó novedades para la serie Snapdragon X, que representa la punta de lanza en esta incursión. A diferencia de intentos previos, donde se adaptaban plataformas móviles, Qualcomm desarrolló su arquitectura Oryon, diseñada específicamente para el cómputo. En cuanto al impacto de la Inteligencia Artificial, Qualcomm se quiere convertir en un referente gracias a su Unidad de Procesamiento Neuronal (NPU), que cumple con las exigencias del mercado, el cual solicita al menos 40 TOPS (billones de operaciones por segundo), algo que la serie Snapdragon X ya supera. De acuerdo con datos de IDC, se proyecta que para 2027 la empresa haya enviado más de 167 millones de dispositivos con NPU. Sobre este avance técnico, Anaya detalla: "Toda la serie X de Snapdragon,desde la serie más baja de 8 núcleos hasta la de 12 núcleos son de 45 TOPS. Ahora estamos llegando a 80 TOPS y somos conscientes de que la parte crítica en las aplicaciones es el NPU", un componente que permite trabajar de manera eficiente en tareas complejas como la generación de imágenes, documentos y edición de video. Sin embargo, los esfuerzos de Qualcomm no se limitan a las computadoras. Su visión de IA se extiende a un vasto ecosistema que incluye autos, dispositivos de realidad extendida (XR) y wearables. En el sector automotriz, su "chasis digital" controla desde el infoentretenimiento hasta los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS).
Para entender esta transición se podría decir que Qualcomm está construyendo un sistema de riego inteligente para un jardín tecnológico, donde en lugar de depender de una gran presa lejana (la nube) que gasta mucha energía para mover el agua, se opta por pequeños depósitos ultraeficientes en cada planta (dispositivos) para que cada una tenga exactamente lo que necesita en el momento justo. Así, el impacto en dispositivos que son considerados accesorios, como los audífonos, también es notable. El directivo menciona que, mediante sensores y procesamiento de IA, unos audífonos pueden convertirse en dispositivos de salud que monitorean la temperatura o el ritmo cardíaco en tiempo real. "Ese es nuestro stack: smartphones, realidad virtual, audífonos, autos que corren en el Edge (el borde)", destaca. Una de las grandes apuestas de la marca es, precisamente, la IA en el Edge, pues evita la dependencia total de la nube. Anaya explica que procesar localmente reduce costos de transporte de datos y consumo energético masivo. "Si generas una imagen en un teléfono, la diferencia de consumo comparado con un servidor de miles de watts es enorme, ahí es donde estamos nosotros, en esa capacidad alta de procesamiento a bajo consumo". De cara al futuro, Qualcomm ya planea su expansión hacia los servidores de Edge para 2027. Estos servidores permitirán que servicios de streaming y aplicaciones de IA se ejecuten de manera local en edificios o colonias, mejorando la latencia y reduciendo costos. Para Qualcomm, la estrategia es clara: dominar cualquier dispositivo que requiera procesamiento inteligente y conectividad constante. Por ello, la intersección entre el celular y la computadora ya no es un concepto futurista, sino una realidad palpable a través de la serie Snapdragon X y su visión de una IA omnipresente y eficiente.
Así es la nueva gama de chips QualcommEn el CES 2026, la empresa dejó claro que el verdadero motor de la nueva ola tecnológica no es solo la Inteligencia Artificial, sino los semiconductores que la hacen posible. Uno de sus anuncios más importantes fue Snapdragon Ride Next, un chip pensado para los automóviles del futuro. Lo relevante no es solo su potencia, sino que permite que un solo procesador se encargue tanto del sistema de entretenimiento del coche como de las funciones de asistencia al conductor, como el frenado automático, el mantenimiento de carril o los sensores de seguridad. Antes, estas tareas requerían varios módulos electrónicos distintos; ahora pueden vivir dentro de un mismo chip. Esto hace que los autos sean más baratos de producir, más eficientes y con tecnología avanzada incluso en modelos de gama media y económica. En este nuevo escenario, los sensores como el Light Detection and Ranging (LiDAR), que permiten a un vehículo, robot o dron “ver” el mundo en tres dimensiones, no están siendo desplazados, pero sí están cambiando de papel. Aunque cada generación de sensores ofrece mejoras graduales en precisión, tamaño y consumo de energía, el avance decisivo ocurre en los semiconductores que procesan su información. Esta integración de funciones dentro de un solo semiconductor también hace posible algo que Qualcomm llama “IA embodied”, es decir, Inteligencia Artificial que no depende de la nube, sino que funciona directamente dentro del vehículo. El auto “ve, piensa y decide” en tiempo real usando sus propios sensores y su propio procesador, lo que, de acuerdo con la empresa, se traduce en una conducción más segura y experiencias digitales más inteligentes para el conductor y los pasajeros. En el terreno del Internet de las Cosas, Qualcomm presentó nuevos procesadores diseñados para que la IA funcione directamente dentro de cámaras, sensores, drones o sistemas industriales, sin necesidad de enviar todo a centros de datos. Chips como DragonWing Q7 y Q8 están pensados para que la información se procese en el mismo dispositivo. Esta misma lógica se aplica a la robótica. Con el nuevo procesador DragonWing iQ-10, Qualcomm busca convertir a los robots en sistemas inteligentes completos. Este chip reúne el poder de cálculo, la capacidad de interpretar imágenes, procesar información de sensores y tomar decisiones, todo dentro de un solo componente. Así, desde la visión de la empresa, un robot ya no es solo una máquina con partes móviles, sino un sistema capaz de aprender, adaptarse y trabajar de forma autónoma.
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