
Quedamos a la una de la tarde en un bar de menú en una de esas callejuelas de detrás de la Gran Vía de Madrid donde lo mismo te encuentras a los colegas de la oficina comiendo solos con el móvil que a unos guiris tratando de descifrar lo que es el potaje de vigilia y las torrijas. Coronas llega pelín tarde, avisando cada cinco minutos por SMS, eso sí, porque no gasta WhatsApp, pero lo cortés no quita lo valiente, ni viceversa. Vestido entre motero y hippie, con unas gafas de presbicia colgando del cuello, se pone a las órdenes del fotógrafo y empieza provocando: “La entrevista está muy bien, pero tú y yo sabemos que lo que importa es la foto”. Va de farol, porque luego entra, noblote, a todos los trapos.

CORONAS
Javier Coronas (Barcelona, 56 años) inició su carrera como locutor y colaborador en medios de comunicación en Zaragoza, pero confiesa que, cuando empezó realmente a disfrutar de la vida, fue cuando se la jugó profesionalmente y decidió dedicarse al humor en exclusiva. De eso hace un cuarto de siglo. Desde 2008, es el presentador de Ilustres ignorantes (Movistar Plus+), la tertulia de humor por la que han pasado cientos de invitados con la única premisa y guion de sacarle punta a a todo y a todos. Sus regalos absurdos para los invitados son tan míticos como sus capotes y estocadas a sus compañeros. Desde septiembre de 2025, Raúl Cimas ocupa en la mesa el hueco dejado por la baja de Javier Cansado mientras se recupera de un cáncer.