General Motors producirá localmente Aveo y Groove, dos de los modelos de mayor volumen para la compañía en México y que hasta ahora importaba desde China. Este proyecto es parte de un paquete de inversiones por 1,000 millones de dólares que la armadora estadounidense hará en el país. La decisión ocurre en medio del endurecimiento comercial hacia los vehículos chinos. Desde enero de este año entró en vigor un arancel de 50% impuesto por el gobierno mexicano a las importaciones provenientes de China, una medida que comenzó a restar competitividad a modelos sensibles al precio y orientados al mercado masivo. “Estaremos ensamblando localmente dos modelos favoritos. A partir de 2027 Chevrolet Groove y posteriormente sumaremos nuestro Chevrolet Aveo”, comentó Francisco Garza, CEO de General Motors en México. De acuerdo con Garza, la meta inicial será alcanzar una producción de 80,000 unidades durante el primer año de operaciones de ambos programas.

Del modelo exportador al mercado local Aveo y Groove participan en segmentos de alto volumen dentro del mercado mexicano, donde pequeñas variaciones en el precio final pueden modificar rápidamente la preferencia de los consumidores. Para General Motors, mantener ambos modelos importados implicaba enfrentar mayores costos y presión sobre márgenes y precios. Ante ese escenario, la automotriz optó por trasladar la producción a México como parte de una estrategia para reducir exposición arancelaria y fortalecer su manufactura local. La inversión forma parte del plan anunciado por la compañía a inicios del año pasado para fortalecer sus operaciones manufactureras en México entre este año y 2027. En aquel momento, General Motors adelantó que trabajaría en proyectos enfocados en atender la demanda local. La decisión también se alinea con los objetivos del Plan México impulsado por el gobierno federal, orientados a fortalecer la producción nacional y elevar el contenido local de la manufactura. De acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, el proyecto refleja una reacción anticipada de la industria frente a los cambios en las reglas comerciales globales y permitirá mantener activa la planta productiva nacional. “Es una gran noticia porque significa que México está actuando rápido, que vamos a mantener nuestra planta productiva y que los cambios que podamos tener en las reglas globales ya se anticiparon, así que el día de hoy podemos tener este anuncio que es una buena noticia para todos y todas”, subrayó la mandataria. El anuncio ocurre además en un contexto de creciente presión comercial por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyos aranceles y medidas comerciales han comenzado a modificar el mapa de inversiones y producción automotriz en Norteamérica. Durante décadas, las armadoras instaladas en México encontraron en Estados Unidos el principal destino de su manufactura, pero el entorno internacional actual ha obligado a replantear parte de ese modelo de negocio. “Cuando Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos se le pusieron aranceles a los vehículos, a todo el mundo, entonces dijimos ¿qué podemos hacer? Lo primero que hicimos fue reunirnos con las empresas automotrices”, aseveró Sheinbaum.

Ramos Arizpe gana peso estratégico La planta de Ramos Arizpe ganará así un nuevo peso estratégico dentro de la operación de la compañía en el país. México se mantiene como uno de los principales centros manufactureros de GM a nivel global, tanto por volumen de producción como por capacidad exportadora. La armadora estadounidense es actualmente la automotriz de mayor escala productiva en México. La compañía cuenta con 23,000 empleados directos distribuidos en cuatro complejos manufactureros ubicados en Estado de México, Coahuila, Guanajuato y San Luis Potosí. “Nos espera un 2026 de retos importantes donde adaptaremos nuestra estrategia para responder a las cambiantes necesidades de nuestros clientes”, aseguró Garza a inicios de año. La industria automotriz atraviesa un proceso de reorganización derivado de mayores tensiones comerciales y de la creciente presencia de fabricantes chinos en distintos mercados. En respuesta, diversas automotrices han comenzado a regionalizar producción y cadenas de suministro. En el caso de México, el arancel de 50% a las importaciones chinas busca fortalecer la producción nacional y contener el avance de vehículos provenientes de Asia, particularmente en segmentos de alto volumen. Para General Motros, fabricar Aveo y Groove en México también abre la puerta a una mayor integración de proveedores locales y a una estructura de costos más estable frente a variaciones cambiarias o logísticas. La empresa trabaja con alrededor de 650 proveedores nacionales, a los que realiza órdenes de compra anuales superiores a los 23,000 millones de dólares. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, aseguró que el proyecto favorecerá tanto a la manufactura nacional como a la cadena local de suministro. “Es un proyecto concebido en México para México, para fortalecer la industria nacional, aprovechar la capacidad instalada de nuestro país y contribuir a reducir la dependencia del exterior”, aseguró el funcionario. Con el anuncio, el Aveo —uno de los 10 vehículos más vendidos en México— regresará a la manufactura nacional después de varios años de comercializarse bajo un esquema de importación desde China. Al cierre del año pasado, General Motors fue la automotriz que más vehículos produjo en México, con 857,431 unidades ensambladas, aunque la cifra representó una caída de 3.6%, de acuerdo con datos del INEGI. En exportaciones, la compañía también encabezó el sector con 822,858 unidades enviadas al extranjero, un descenso de 1% frente al año previo.

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