Mi gente, crecí viendo fútbol. Como ustedes saben, mi papá es de Uruguay y mi mamá es de México. Para mí no es solo un deporte. Es pasión. Es unión. Influye en cómo vemos el mundo, quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Cada partido, cada liga, cada jugador es una oportunidad de conectar con otros países, con otras formas de hacer las cosas y nuevas ideas de cómo seguir representando a mi comunidad.
El Mundial llegó y Uruguay metió un gol que Estados Unidos todavía no ha podido anotar
Cuando vean a los uruguayos jugar, recuerden: muchos de esos jugadores y sus familias no pagan lo que usted y yo pagamos de luz porque su gobierno decidió actuar a favor de ellos