“¿Qué Borges?”, responde una mujer en una calle de Ginebra. “Me suena”. Y así varios que pasean por los alrededores del Cementerio de los Reyes. Sin saber que a escasos metros de ellos descansa uno de los grandes escritores de la literatura universal. Donde la mañana de este domingo, sobre su tumba, se colocaron 40 flores amarillas. Una por cada año desde que murió el autor argentino en esta ciudad suiza, un día como hoy, hace cuatro décadas.
Cuarenta flores amarillas por la muerte de Borges
Ginebra conmemora las cuatro décadas de ausencia del escritor con un emotivo homenaje ante su tumba