En la vía 15 de la estación de Atocha, con estola, alzacuellos y la cruz colgada al pecho, César García Magán, secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se detiene ante la cabecera del tren. Extiende las manos, reza una oración, se santigua y esparce agua bendita. “Que este medio de transporte sirva al bien común”. Está a punto de comenzar uno de los viajes más singulares en el marco de uno de los grandes acontecimientos del año: la visita del Papa León XIV a España.
A bordo del tren especial 11855, al servicio de Su Santidad
Así se ha preparado y vivido desde dentro del tren de Iryo el desplazamiento de Madrid a Barcelona del episcopado español y los medios de comunicación que cubren la histórica visita de León XIV a España